Cuando un día cansado y abatido, muerta ya la ilusión y la esperanza
Te pedí ¡Oh, Señor! Me perdonaras cobijando en ti mi pobre alma,
No pensé que en el mundo yo podría mantener nuevamente una esperanza.
Hoy me inclino ante ti y con respeto, de rodillas, Señor, te lo suplico,
Haz que dure este sueño que hoy comienza, haz que viva feliz un paraíso,
Que aunque sea en el ocaso de mi vida, se compense lo tanto que he sufrido.
¡Ayúdale, Señor, al que te implora que ante ti se ha inclinado arrepentido!
22 de Setiembre de 1960
lunes, 12 de noviembre de 2007
viernes, 9 de noviembre de 2007
La media vuelta
Te vas porque yo quiero que te vayas
A la hora que yo quiera te detengo,
Yo sé que mi cariño te hace falta
Porque, quieras o no,
Yo soy tu dueño.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
Cuando muere el amor

Como aquel navegante solitario
Que se debate en las inmensas olas,
Como el pobre soldado en la batalla
Que vive tenebroso de su sombra,
Como angustia de niño en el peligro
Que las fuerzas le faltan y se ahoga,
Como lucha sin causa y sin motivo,
Como una muerta flor que se deshoja,
Como un adiós postrero a la esperanza,
Como un montoncito de arena que se moja.
Como el rayo que cruza el espacio,
Ilumina y se apaga en un instante,
Como el fuego ardoroso de las cosas
Que en fríos residuos llega a transformarse,
Como puede formarse con paciencia,
Con pequeñas piedritas, una montaña,
Como noche sin luz y sin reflejos,
Como absoluta oscuridad sin llantos,
Como profunda tiniebla sin palabras,
Muerto el amor, así se queda el alma.
Que se debate en las inmensas olas,
Como el pobre soldado en la batalla
Que vive tenebroso de su sombra,
Como angustia de niño en el peligro
Que las fuerzas le faltan y se ahoga,
Como lucha sin causa y sin motivo,
Como una muerta flor que se deshoja,
Como un adiós postrero a la esperanza,
Como un montoncito de arena que se moja.
Como el rayo que cruza el espacio,
Ilumina y se apaga en un instante,
Como el fuego ardoroso de las cosas
Que en fríos residuos llega a transformarse,
Como puede formarse con paciencia,
Con pequeñas piedritas, una montaña,
Como noche sin luz y sin reflejos,
Como absoluta oscuridad sin llantos,
Como profunda tiniebla sin palabras,
Muerto el amor, así se queda el alma.
16 de Marzo de 1968
lunes, 5 de noviembre de 2007
Dios te bendiga

Muchas veces, cuando el silencio
Adormece las cosas de mi estancia,
Cuando solo conmigo y mis días
Cuando solo conmigo y mis días
Recorro el mundo de esperanzas gratas,
Pienso en el tiempo pasado y mi agonía
Pienso en el tiempo pasado y mi agonía
Y evocando al Señor le doy las gracias.
Sí, Amor, he sufrido y tú lo sabes,
Sí, Amor, he sufrido y tú lo sabes,
He vivido sin fe y sin alegría,
Pero qué necesario para hallarte.
Pero qué necesario para hallarte.
Dios bendiga el dolor de esas heridas.
Hoy tú estás a mi lado y sea por siempre,
Hoy tú estás a mi lado y sea por siempre,
Eres Amor la fuente que he soñado.
No sé si te merezco, pero el Cielo,
No sé si te merezco, pero el Cielo,
Cual premio a mi dolor te envió a mi lado.
Haré yo por conservarte siempre limpia,
Haré yo por conservarte siempre limpia,
Harás tú para ser inmaculada,
Y así formaremos en el mundo
Y así formaremos en el mundo
Un palacio de Amor y de Esperanzas.
8 de Setiembre de 1960
viernes, 2 de noviembre de 2007
Nunca lo has de saber
Nunca lo has de saber,
Nunca, amor mío, sabrás
Cuánto he sufrido
En el poco camino
Que a tu lado,
Por este mundo,
Yo hube recorrido.
Nunca lo has de saber
Pero si un día, amor mío,
Llegaras a enterarte,
Sé que has de arrepentirte
Por todas las heridas
Que me hiciste al amarte.
Nunca lo has de saber
Y si eso lo supieras
Quizá ya será tarde,
Habrás de venerarme
Pero yo, amada mía,
Quizá no tenga fuerzas
Entonces de escucharte.
27 de Mayo de 1955
Nunca, amor mío, sabrás
Cuánto he sufrido
En el poco camino
Que a tu lado,
Por este mundo,
Yo hube recorrido.
Nunca lo has de saber
Pero si un día, amor mío,
Llegaras a enterarte,
Sé que has de arrepentirte
Por todas las heridas
Que me hiciste al amarte.
Nunca lo has de saber
Y si eso lo supieras
Quizá ya será tarde,
Habrás de venerarme
Pero yo, amada mía,
Quizá no tenga fuerzas
Entonces de escucharte.
27 de Mayo de 1955
jueves, 1 de noviembre de 2007
Así me habló Ella

Llegué a tu vida para aliviar tus penas
Y de tus llantos las lágrimas secar,
Cuando tú ya no sufras, cuando yo lo vea,
Cuando tú lo digas, me habré de marchar.
“No quiero un instante si no me precisas
Estar a tu lado, no lo quiero estar.
Sería doloroso
Que habiendo llegando bien intencionada
Yo te hiciera un mal”.
Así me habló Ella, la virgen más virgen
Que en la tierra vi,
La mujer más pura, la novia más casta,
La hija más buena que yo conocí.
Y de tus llantos las lágrimas secar,
Cuando tú ya no sufras, cuando yo lo vea,
Cuando tú lo digas, me habré de marchar.
“No quiero un instante si no me precisas
Estar a tu lado, no lo quiero estar.
Sería doloroso
Que habiendo llegando bien intencionada
Yo te hiciera un mal”.
Así me habló Ella, la virgen más virgen
Que en la tierra vi,
La mujer más pura, la novia más casta,
La hija más buena que yo conocí.
15 de Marzo de 1950
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