Letras y Cuentos de mi Sangre

viernes, 14 de diciembre de 2007

A mi niño


Aquel es el sol, ya sé…
Pero este sol de mi niño
Me alumbra mejor que aquél.

Esta es la noche, será…
Pero donde está mi niño
No existe la oscuridad.

Este es el dolor, tal vez…
Pero gracias a mi niño
Me duele menos que ayer.

Esta es la dicha, quizá…
Pero con mi niño en brazos
Ya no necesito más.
12 de Marzo de 1950

martes, 11 de diciembre de 2007

No puede ser


No, no puede ser que el destino mío esté así trazado,
Que siempre mi signo me indique tan sólo lo oscuro y sombrío.
No puedo creerlo, me muero de pena,
Me ahoga la angustia de pensar que ella
Se encuentra internada, de no poder verla,
De pensar acaso que no resistiera a tamaña prueba,
Que a veces la vida,
Por causas quién sabe de qué pecadores,
En otros cayera.
No, no puedo en nadie volcar esta pena,
No hay nadie en el mundo capaz de entenderla.
Yo he sido creyente, he rogado al cielo,
A Dios he pedido creyendo que fuera real, que existiera,
Pero ahora comprendo que no hay nada
Fuera de las propias fuerzas que uno dispusiera.
Estoy solo, solo y lleno de angustia.
Frente al mundo lleno de dolor inmenso,
Me siento impotente.
Tu sólo recuerdo hace que aún palpite
Mi cuerpo en la muerte.
Perdón, vida mía, perdona al que muere
En la noche triste de su propia suerte.
19 de Mayo de 1956

viernes, 7 de diciembre de 2007

Y tú me preguntas...


Y me preguntas a mí
Cuándo quiero que regreses,
A mí que he sufrido siempre,
A mí que desde que faltas
Te he llorado una y mil veces.
A mí, tú me lo preguntas,
Que paso noches en blanco
Porque escuchar me parece
Que tú entras a mi alcoba
E imposible es que regreses.
No puedo yo contestarte,
Mi voz ya no me obedece.
Déjame llorar mi pena
De esta soledad que crece.
Te fuiste por pocos días,
Tiempo es ya de que regreses.
Si tardas un poco más
Puede, amor, que no me encuentres.
30 de Octubre de 1954

miércoles, 5 de diciembre de 2007

El barrilete

Una tarde, una de esas tardes que yo salgo por las calles para ahogar las penas mías, escuché que unos chiquillos con sus risas y sus gritos infantiles, victoreaban a otro niño, a un pecoso que traía, como un mundo de ilusiones en sus manos, una estrella con papeles de colores que sería, cuando hubiere remontado en el espacio de esos niños tan hermosos, su más grande ilusión y su alegría.
Yo hace mucho, lo confieso, que no tomo del piolín a un barrilete para hacerlo elevar a las alturas, y hace mucho que no envío, como carta de juguete, un mensaje por el hilo de aquel alto, de aquel lejos e inquieto barrilete.
A pesar de haber sentido muchas veces en mi alma el filoso espadarazo que produce en mí la envidia de ver chicos sanos y fuertes, que en sus risas nos alegran, he sentido aquella tarde, como nube que eclipsara, un dolor agudo, hondo, que oprimiendo mi garganta me llevara hasta el suspiro arrancado de mi alma, de mi entraña, de mi fondo… al pensar que mi chiquito, él no puede, él no sabe, ni quizá lo sepa nunca, la emoción de remontar un barrilete y de enviarle por el hilo una carta, una carta sin escrito, una carta que yo llamo simplemente de juguete.

12 de Diciembre de 1952

martes, 4 de diciembre de 2007

Sin ilusión



Permitidme que nombre tu nombre suavemente,
Permitidme que forje tan sólo una ilusión.
Llegué hasta ti guiado por la dulce esperanza
Y muerta ella, queda sin fuerza el corazón.

No sé qué vi en tus ojos, ni sé qué hay en tu boca,
Quién irradia la gracia que tienes, no lo sé.
Pero sé que al no verte entraré en un calvario
Y sé que en mi calvario tu nombre nombraré.

Así como se escapa la arena entre los dedos
Sin poder retenerla, hoy se va una ilusión.
Tú no tienes la culpa, puedes estar tranquila,
La vida me castiga, me priva de tu amor.

Y un día y otro día he de pensarte mucho,
He de soñarte siempre, nunca te olvidaré.
Y aunque tú no lo creas, aunque te cause risa,
Has llegado a mi alma y allí te guardaré.

Quizá no vuelva a verte, ello ahora sería golpear al corazón.
Él ha sufrido tanto que me pide un descanso,
Quizá sea el eterno reposo del dolor y yo, para olvidarte,
Tan sólo te suplico ¡ten piedad de los dos!

7 de Febrero de 1950

sábado, 1 de diciembre de 2007

Un sueño trunco


Quisiera esta noche
escribir los versos más lindos de mi vida.
Quisiera esta noche,
al recordar los momentos felices que vivimos,
Con la sangre que corre por mis venas,
Escribir para ti, ya que te he perdido,
Inagotable caudal de esperanzas que murieron
¿Para qué habrán nacido?
Pero el mundo es así y en él a veces no somos comprendidos,
Y damos la ilusión y la esperanza para cosechar después
El fruto del olvido,
Mas debemos afrontar sus realidades,
Ahogar impulsos, contener suspiros
Y cual Jesús de Nazaret crucificado,
Conceder el perdón al que nos ha herido.
No pienso más si me causaste daño.
Sálvate tú que eres hermosa y joven
Y tienes muy de cerca a tus pequeños
Que son un ramillete de ilusiones.
Aquello ya pasó, queda un recuerdo,
Un dulce sueño que tronchó la vida,
Una esperanza que ha quedado trunca
Como un dolor que borrará la vida.

18 de Noviembre de 1971